Organizaciones Ágiles

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Organizaciones Ágiles

Recientemente he escuchado mucho que un buen número de organizaciones están interesadas en el agilismo y, como todo, me parece que es más por moda que por convicción.

Esta corriente surgió en el mundo del software para desarrollo de productos y poco a poco ha ido aplicándose y adaptándose a prácticamente cualquier labor dentro y fuera de las organizaciones que requiera y pueda ser gestionada de esta forma. 

A modo de resumen, podemos decir que las metodologías ágiles son marcos de trabajo y marcos de referencia que permiten a los equipos organizarse para colaborar y comunicarse de una manera tan eficiente que los proyectos o el trabajo por realizar avanza de una manera fluida y constante. 

De manera general, los beneficios de utilizar metodologías ágiles son:

  1. El esfuerzo se centra en la generación de valor.
  2. Mejora el orden en los equipos de trabajo.
  3. Aumenta la productividad.
  4. La comunicación es constante y transparente.
  5. La colaboración se convierte en un pilar para el avance.
  6. Los stakeholders están siempre al tanto de los avances y del valor generado.
  7. La flexibilidad de los equipos aumenta y está relacionada con la generación de valor.

Dentro de las metodologías ágiles, la más famosa y la más utilizada es SCRUM. La razón que yo le veo a esto es que es una metodología que cuida de manera consciente y proactiva dos ingredientes clave para el éxito de los proyectos o del trabajo: 

  1. Cuida que el trabajo siempre genere valor de manera constante y oportuna a través de un rol específico (Product owner), eventos cíclicos (Planeación, reunión diarias y revisión) e instrumentos concretos (Tableros, documentos).
  2. Cuida que el equipo de trabajo siempre esté en las mejores condiciones para generar valor a través de un rol específico (SCRUM Master), eventos cíclicos (retrospectivas) e instrumentos concretos (Tableros, reglamentos y documentos).

Si estás interesado o ya aplican en tu organización alguna metodología ágil, te invito a hacer una pausa y reflexionar. No es lo mismo tener una organización ágil a tener equipos dentro de la organización que son ágiles. Las dos son opciones reales y buenas en sí mismas, sin embargo, es justo aquí donde muchas organizaciones se confunden. Creen que porque algunos de sus equipos ejecutan alguna metodología ágil, ya son ágiles y no necesariamente es así. Esto lo podrás ver de manera muy simple. Si un equipo ágil se topa con una forma de pensar y trabajar distinta dentro de la organización, está claro que en su conjunto no es ágil.

Organizaciones ágiles idearialab

Una organización ágil tiene que ver más con la forma en la que la organización es y no solo con la forma en la que la organización (o una parte de ella) hace. Para que una organización sea ágil, tiene que notarse en toda la esencia de ella, y no solo en proyectos o equipos concretos. 

Ser ágil es más que tener equipos asignados a proyectos, reuniones constantes y tableros en las paredes. 

La esencia de las metodologías ágiles está plasmada en un documento llamado Manifiesto ágil. Así como los equipos de manera individual deben de vivir el manifiesto, para que una organización sea ágil debe vivirlo también en su conjunto. Por tanto, no es suficiente realizar los eventos y tener los roles si no hay un cambio cultural en la organización. 

Si no lo habías reflexionado de esta manera y quieres que tu organización sea ágil (que tiene grandes beneficios), te invito a cuestionarte cómo se viven distintos temas en tu organización: ¿cómo es la comunicación entre áreas? ¿Cómo es la colaboración? ¿Cómo se toman las decisiones? ¿Cómo se gestionan y asignan los recursos?

Una organización con una cultura ágil tiene creencias, valores, comportamientos y tradiciones ágiles. Es cierto que no se puede vivir exactamente igual en todas las áreas y equipos de la organización, pero eso no significa que en esencia no sea lo mismo. El gran problema viene de ver a las metodologías como reglas fijas e inflexibles y no como guías adaptables según las necesidades. 

Imagina que los beneficios que logran los equipos de manera individual, los pudieras tener en toda la organización. La realidad es que, sin duda alguna, esto se convierte en una ventaja competitiva, ya que estarás priorizando siempre, hacia adentro y hacia afuera, la generación de valor.

CONCLUSIÓN

Las metodologías ágiles – como SCRUM – traen grandes beneficios a los equipos de trabajo cuando se viven de manera correcta. Cuando se entiende que más que un grupo de roles, eventos e instrumentos es una forma de organizarse y vivir el trabajo en conjunto, el mindset, los comportamientos y los eventos se convierten en fuentes constantes de generación de valor y no solo en requisitos que cumplir. 

Por esto es que tantas organizaciones han buscado que sus equipos implementen estas metodologías para trabajar, sin embargo, no se han puesto a pensar que para que el gran valor llegue a la organización completa y no solo a los directamente involucrados con esa forma de trabajar, es necesario trabajar en la cultura global: en las creencias, los valores, los comportamientos y las tradiciones de toda la organización.

Así que, si quieres que tu organización obtenga los beneficios completos de ser ágil, no dejes de actuar en consecuencia. Te aseguro que los resultados serán espectaculares. 

Si quieres aprender acerca de qué es la cultura y cómo influir en ella o aprender de SCRUM, te invito a que visites nuestro centro de cursos en línea. Si necesitas ayuda para implementar la cultura ágil o SCRUM, escríbeme a memo@idearialab.com y con mucho gusto platicamos.

Un abrazo!

Memo Muñoz
@memomu8

 

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